FRANCISCO NAJERA

(1945)


 

LA BUSQUEDA

 

Un día el hombre busca a la mujer. Sabe

de su presencia, de su calor, de la ternura

de su vientre. El hombre la busca desaforadamente.

Examina los espejos, atravieza los vacíos,

se sumerge en la sombra en busca de ese cuerpo

que en otros tiempos ha sabido suyo.

Ella, la que ignora de su búsqueda, duerme en el vacío

de su carne. Allí reposa perdida en su olvido.

El hombre la busca cegado por la angustia. Su tiempo

es breve y no ignora que ha sido condenado

a no encontrarla jamás y en ningún sitio.

 

AHORA QUE TU VIENTRE

 

Recordaré tus brazos y tu vientre de silencios,

Tu espalda desnuda, voraz espuma para mi soledad,

Y tu pecho, adorable fuente de mi vacío…

¿Pero qué digo, si es el silencio mi avatar,

Tu suspicaz codicia, ahora

Que sobre tu vientre, mi lengua se abandona

Muda?

 

 

REFLEJOS

 

A solas y ya en mi habitación lo recuerdo.

Lo veo a mi lado nuevamente, la sonrisa cálida

y dulce la mirada. Recuerdo el olor a tabaco

que escapa de su boca

y sonrío.

Cómo quisiera poder, al extender los brazos, tomar-

le la cintura, sentir el calor de su cuerpo contra el mío,

sentir sus mejillas,

en las que la barba apenas si es promesa,

contra mi boca ardiente de caricias:

sentirle palpitar entre mis brazos cuando,

muy suavemente,

le susurro en el oído mi ternura y mi deseo.

Pero esta soledad de ahora es tan exacta

como la imagen que de él evoca la memoria,

y en ella el recuerdo de su cuerpo se repite,

eco de esa voz que ahora se me escapa para siempre…

Y he de esconder entonces las manos para evitar

que se quiebren cual palomas angustiadas,

y me he de morder los labios para ahogar el gemido

que al escapar me desgarra la garganta,

y en el vacío de esta habitación a solas

sólo puedo dejarme caer sobre la cama,

vacía ahora,

mientras la memoria se desnuda más y más de su recuerdo

hasta quedar únicamente este dolor que me atravieza con su rabia

y con su angustia,

con su temor,

con su impotencia.

 

 

EN IMITACION DE BEN SAHL DE SEVILLA

 

Cuántas veces no he dicho yo a mi amante:

Ven acá, pero él no me ha respondido.

Y yo entonces he corrido tras él, acariciando

el aire, y he besado su luz, aunque él

se haya rehusado a mirarme.

(Nadie me censure este amor.

Nadie critique mi constancia.)

 

 

POEMA

 

Allá donde el sol es su sombra

y la tierra ya no es sino imagen;

donde el cielo refleja al abismo

y los mares se llenan de estrellas.

Allá donde la memoria calla y la imaginación

cesa.

Donde la palabra muere.

Allí

¡Poema!

 

LITERATURA

 

Recapitular

Pensarlo todo de nuevo

Encontrar el porqué de las preguntas

escribir las respuestas tentativas

(Tachar aquellas que no nos satisfagan)

Lo que queda

a) ¿Responde a las preguntas?

b) ¿Justifica al menos las palabras?

c) ¿Es mejor que la página en blanco?

 

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