El Disimulo

Félix Navarrete ( Nicaragüense )

-Cuando pasés por la caseta donde está el guardia, pasá silbando, así no sospechará nada. Así le habían dicho al hombre. Llevaba en sus bolsillo informes secretos de la revolución. Llevaba cartas, documentos y mapas, dirigidas a su comandante. Aquella noche la luna brillaba duro, rebotaba contra el follaje y las copas de los arboles. La vereda estrecha, como un fino cuchillo de plata, se extendía antes los ojos del hombre hasta hundirse en la lejana negrura de la noche. Cuando pasó frente a la caseta del guardia, éste lo detuvo. -Vas a pasar preso. . . le dijo el guardia, haciendo un ademán con el rifle. -Idiay... y yo porqué ? le preguntó sorprendido el hombre. -Pues... porque vas silbando-le respondió malisioso el guardia Aquella noche la luna brillaba duro.

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by Armando José García Salinas - ©1997