|
Cuando terminó la guerra
hubo un gran silencio.
Esperé noches y días
el repique de las campanas
del castillo
Yo estaba descansando en unpequeño planeta.
En el asteroide había una fuente de agua,
allí me curé las heridas.
lo mismo hice con mi caballo.
En el asteroide había un pájaro color rubí.
Este pájaro sabía- y no te miento-
tres mil idiomas
y se sabía de memoria un millón de versos.
Así escuchaba al pájaro todo el día
mirando al Universo
y pensando en tí.
Me dijo el ave que conocía tu nombre.
|