7 Poemas de Gioconda Belli

Nicaragua


Indice

  • Uno no escoge
  • Parto
  • Y Dios me hizo mujer
  • ¿Qué sos Nicaragua?
  • Cómo pesa el amor
  • Dios dijo
  • Como tinaja

    Uno no escoge

    Uno no escoge el país donde nace;
    pero ama el país donde ha nacido.

    Uno no escoge el tiempo para venir al mundo;
    pero debe dejar huella de su tiempo.

    Nadie puede evadir su responsabilidad.

    Nadie puede taparse los ojos, los oidos,
    enmudecer y cortarse las manos.

    Todos tenemos un deber de amor que cumplir,.
    una historia que nacer
    una meta que alcanzar.

    No escogimos el momento para venir al mundo:
    Ahora podemos hacer el mundo
    en que nacerá y crecerá
    la semilla que trajimos con nosotros.


    Y Dios me hizo mujer

    Y Dios me hizo mujer,
    de pelo largo,
    ojos,
    nariz y boca de mujer.
    Con curvas
    y pliegues
    y suaves hondonadas
    y me cavó por dentro,
    me hizo un taller de seres humanos.
    Tejió delicadamente mis nervios
    y balanceó con cuidado
    el número de mis hormonas.
    Compuso mi sangre
    y me inyectó con ella
    para que irrigara
    todo mi cuerpo;
    nacieron así las ideas,
    los sueños,
    el instinto.
    Todo lo que creó suavemente
    a martillazos de soplidos
    y taladrazos de amor,
    las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
    por las que me levanto orgullosa
    todas las mañanas
    y bendigo mi sexo.

    Parto

    Me acuerdo
    cuando nació mi hija.

    Yo era un solo dolor miedoso,
    esperando ver salir de entre mis piernas
    un sueño de nueve meses
    con cara y sexo.

    ¿Qué sos Nicaragua?

    ¿Qué sos
    sino un triangulito de tierra
    perdido en la mitad del mundo?

    ¿Qué sos
    sino un vuelo de pájaros
    guardabarrancos
    cenzontles
    colibríes?

    ¿Qué sos
    sino un ruido de ríos
    llevándose las piedras pulidas y brillantes
    dejando pisadas de agua por los montes?

    ¿Qué sos
    sino pechos de mujer hechos de tierra,
    lisos, puntudos y amenazantes?

    ¿Qué sos
    sino cantar de hojas en árboles gigantes
    verdes, enmarañados y llenos de palomas?

    ¿Qué sos?
    sino dolor y polvo y gritos en la tarde,
    -"gritos de mujeres, como de parto"-?

    ¿Qué sos
    sino puño crispado y bala en boca?

    ¿Qué sos, Nicaragua
    para dolerme tanto?

    Cómo pesa el amor

    Noche cerrada
    ciega en el tiempo
    verde como luna
    apenas clara entre las luciérnagas.

    Sigo la huella de mis pasos,
    el doloroso retorno a la sonrisa,
    me invento en la cumbre adivinada
    entre árboles retorcidos.

    Sé que algún día
    se alzarán de nuevo
    las yemas recién nacidas
    de mi rojo corazón,
    entonces, quizás,
    oirás mi voz enceguecedora
    como el canto de las sirenas;
    te darás cuenta
    de la soledad;
    juntarás mi arcilla,
    el lodo que te ofrecí,
    entonces tal vez sabrás
    cómo pesa el amor
    endurecido.

    Dios dijo

    Dios dijo:
    Ama a tu prójimo como a ti mismo.
    En mi país
    el que ama a su prójimo
    se juega la vida.

    Como tinaja

    En los días buenos,
    de lluvia,
    los días en que nos quisimos
    totalmente,
    en que nos fuimos abriendo
    el uno al otro
    como cuevas secretas;
    en esos días, amor
    en mi cuerpo como tinaja
    recogió toda el agua tierna
    que derramaste sobre mí
    y ahora
    en estos días secos
    en que tu ausencia duele
    y agrieta la piel,
    y el agua sale de mis ojos
    llena de tu recuerdo
    a refrescar la aridez de mi cuerpo
    tan vacío y tan lleno de vos.

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