
Qué diera yo porque mi verso fuera
¡Que así fuera mi verso ¡Detenida
Y suponiendo que en mi verso fuera
como la primavera;
aunque descalzo, libre; dando rosas
hasta a quien no las quiere . . . Enredadera,
madroño, almendros ¡a saber qué cosas!
estuvieras ahora, confundida
apartando guirnaldas: tu elegancia
temblaría en el centro de mi vida
como tiembla en las rosas la fragancia.
como la primavera,
¿qué pensarías de este campesino
si en un día de abril se resolviera
a enloquecer de rosas tu camino?
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