Managua Pueblo Heroico

Fabio Gadea Mantilla ( Nicaragüense )

Las fallas geoógicas? Eso es historia del Pasado. Managua siempre ha temblado, así es esta tierra. La tierra managüense tropical y cálida se mueve y se tiembla con frecuencia. Se murieron diez mil y qué? Se murieron más con la peste del cólera en el siglo pasado. Y el pueblo de Managua se ha quedado agazapado en sus viejos rincones, en sus calles y parques, viendo su lago y sus volcanes. Herido el corazón la ciudad ha renacido en nuevas arterias por las que circula un pueblo heroico, tenaz, en lo que parece ser una lucha definitiva contra la naturaleza. Tiembla, nos asustamos momentáneamente, pasa el susto y el pueblo sigue trabajando y haciendo chistes con el sismo. Este no es un pueblo peregrino... es un pueblo arraigado a la tierra, no quiere sepultar el esqueleto de su ciudad. Este pueblo quiere recorrer los caminos que se abrirán entre las piedras y como dice el poeta : " meternos contra la vía en cualquiera de sus calles que de repente se nos ha perdido". Detenernos frente a una bocacalle donde podamos ver lo que queda de las cuatro esquinas que antes fueron populosas. Los taxistas van riendo y haciendo chistes. Managua es ahora larga y quisneta. Hasta lo escribió Pablo Antonio en un Escrito a máquina. Larga y quisneta, definición pintoresca de la Managua actual post-terremoto donde todo el mundo está "operando". Este pueblo no se fué en el año treinta y uno... Y no se fué ahora. No se irá más. Se quiere quedar añorando sus viejas esquinas, el gato Abrahan, El Gancho de Camino, La Caimana. Sobre la avenida de la Colonia Salvadorita, en los días en que vimos grandes camiones sepultando cadáveres en fosas comunes del cementerio oriental, se reflejó como nunca la decisión inquebrantable del pueblo de Managua. Aquellas casas estaban resquebrajadas unas, en el suelo otras . . . las calles llenas de pedazos de bloques, de zinc y de basura. Todos los rótulos en el suelo.

Gregorio Domínguez tenía un tallercito de vulcanización que no se le cayó . . . Desde hacía tiempo estaba por caerse con la plomada perdida, las tablas inclinadas hacia la calle y el techo palpitante, mitad tejas quebradas de la Paz Centro, mitad afiches de lata de Pepsi y Coca Cola. Pero no se cayó talvez porque ya se había inclinado tanto como podía o porque Dios pone invisibles "pies de amigo" en las casas de los pobres. Y Goyito no se fué . . . claro que no se fué. Cuarenta y ocho horas después del terremoto lo ví poniendo el rótulo . . . un rótulo nuevo . . . un pedazo de plywood de pino con letras negras, unas más grandes que otras, el pincel no le ayudó mucho. La "N" tenía la pata derecha a la izquierda y viceversa y donde debía haber una "V" de vaca, habí una "B" de burro. Pero fué el rótulo más conmovedor, hermoso y optimista que miré en los días que siguieron al terremoto. El rótulo decía . . . "OPERANDO" . . . y más abajo en letras más chiquita pero igualmente desalineada . . . " NO ME BOLL JODIDO". Aquel "jodido" era la rúbrica final, la decisión plena y comprometida de no abandonar la ciudad.

Nicaragüanismo Quisneta : Torcida, de forma irregular.

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