
Acércate, poeta; mi alma es sobria,
No pedirá los besos de tus labios
Acércate poeta sin recelos...
¿Quieres ir a los bosques con un libro,
Pondré en la voz la religión de tu alma,
Te pediré me cuentes tus amores
Yo no te diré nada de mí misma
El cofre y urna de mis sueños idos
Todo lo haré buscando tu alegría
La invitación está...sincera y noble.
de amor no entiende -del amor terrenal-
su amor es más altivo y es más bueno.
no beberá en tu vaso de cristal,
el vaso es frágil y ama lo inmortal.
Ofréndame la gracia de tus manos,
no habrá en mi antojo pensamientos vanos.
un libro suave de bellezas lleno?
Leer podremos algún trozo ameno.
religión de piedad y de armonía
que hermana en todo con la cuita mía.
y alguna historia que por ser añeja
nos dé el perfume de una rosa vieja.
porque no tengo flores perfumadas
que pudieran así ser historiadas.
no se ha de abrir, cesando su letargo,
para mostrarte el contenido amargo.
y seré para ti tan bondadosa
como el perfume de la vieja rosa.
¿Quieres ser mi poeta buen amigo
y sólo tu dolor partir conmigo?...
Comentario o sugerencias al Editor